viernes 26 de septiembre de 2008

ALGUNOS CONSEJOS DE UN PADRE QUE EXTRAÑA A SU HIJO


no poseas,

no domines,

se vos ( mente, alma y materia),

aqui y ahora

todo se sucede.


No hables de más,

se pequeño,

no subestimes,

dejate amar,

ni pienses en recibir.


No gastes el tiempo en rencores,

disfrutá del día como el último,

oír y observar te harán mejor.


Dar todo con el corazón,

el espíritu ante lo terrenal

y así el amor guiará tu vida

viernes 5 de septiembre de 2008

DECRECIENDO ( próxima estación: intolerancia )



No quiero hacer política, odio hacer política, no creo en las instituciones, soy medio anárquico pero esta vez la culpa no es del gobierno de turno.

Seguimos creciendo para abajo o caminando para atrás pero nunca avanzamos, seguimos empeorando las cosas en el mismo estado de punto muerto en el que nos encontramos.

Ayer tuve la misma sensación que el 1° de Noviembre de 2005 (fecha en la cuál un tren de 15 vagones parado en la estación de Haedo por desperfectos técnicos fue quemado en su totalidad) cuando otra vez los inadaptados de siempre -por no decirles reverendos hijos de re mil putas- incendiaron un tren en la estación Merlo de la ex línea Sarmiento como consecuencia de un atraso en la estación de Castelar.

En realidad utilizaron como excusa ese retraso; sabiendo que había desmanes en Castelar por la molestia de los usuarios un grupo muy reducido de pelotudos que utiliza una bandera de no sé que color ni con qué pretensiones se dirigió a la estación de Merlo para arengar a la masa que ya estaba cansada de esperar que se reanude el servicio y los incitaron comenzando a arrojarle piedrazos a la formación.

Digo yo: si estoy llegando tarde al trabajo no voy a perder más tiempo prendiendo fuego el tren porque no va a funcionar nuevamente y me va a llevar, me tomo un colectivo y uso el boleto para sacarme la cera de los oídos. Son mas de 600.000 personas que viajan por día en esa línea y todos los días hay desmanes, quejas, incomodidad, pungas, olor a chivo, cansancio de todo tipo pero la mayoría es gente que va o viene de trabajar, es gente laburadora y los que trabajan no generan destrozos, solo las mentalidades que desean un país peor lo hacen y esos mismos después se quejan de lo mal que se viaja pero con el billete que le dieron por vandalismo (dicen que está bien pago, según donde militás).

30 millones de pesos es el costo total de los destrozos (entre los que están 3 motos de empleados de la empresa, 2 autos del personal administrativo, una maquina expendedora de boletos a la que le sacaron todas las monedas, 7 vagones y medio, una c.p.u. que robaron de las oficinas y un kiosko al que intentaron saquear) que el Estado Nacional deberá reponer y que deberán sacarle al pueblo en aumento de impuestos, de la canasta familiar, de los servicios y de donde se pueda.

Estos fueron delincuentes y merecen ser condenados como tales por destrozar el único medio económico que la gente puede utilizar como comunicación con la Capital Federal y mas que nada por borrar cualquier esperanza de un país mejor.

Como aquél 1° de Noviembre hace 3 años atrás, se me estruja el corazón pero aquella vez un poquito mas porque en Palomar yo vivía con mis viejos y mi hermano pero Haedo era como mi departamento de soltero, ahí yo tuve los mejores amigos, las mejores noches, los mejores besos, las mejores borracheras y las mejores lágrimas; unas fueron, como ahora, sufriendo por el tren.

ELLA ES DORADA


Ella es una estrella no distante,

ella es un ángel terrenal

que disimula sus alas

bajo su remera de colores

cuando sale a recorrer

esta ciudad de dientes afilados.



Me acaricia el alma,

me masajea el corazón

con su voz de hada.



Ella es una adolescente

con estampa de mujer,

es una dama sin alfombra roja,

una princesa sin protocolo,

es un buen vino.



Me imagino sus pies

caminando por mis verdades,

si supiera cuán especial es

para éste módico obsecuente.




Ojalá que el dios que la envió


le permita un franco para que


las almendras de sus ojos


se sienten y beban té


leyendo mis acalambradas letras,


sus oídos abiertos y sus manos atentas


a lo que podría llegar a confesarle.



No estoy enamorado


pero ella se parece mucho al amor.