martes 30 de diciembre de 2008

ES EL PASADO QUE VUELVE


Es el pasado que vuelve y me envuelve,

me abraza como una bufanda de colores

(amarillo, rojo, verde, azul)

en un cruel y gris invierno


Dulce brisa que me acaricia

con voces y rostros encontrados
pero nunca olvidados

y la ñata contra el vidrio

del portarretrato,

del monitor


Destellos y brillantina

en mis ojos sorprendidos,

aromas inconfundibles

de tiza, de patio,

de cancha y eucalipto


distintos destinos,

el mismo camino

transitado antaño

con zapatos negros,

pantalón gris

y camisa celeste


Lo bueno del pasado es que

el presente no duele tanto

cuando el poco pelo

y los kilos demás

vienen con una sonrisa

que recala en el alma





lunes 15 de diciembre de 2008

EL AMOR EN TIEMPOS DE PUERTO MADERO




El la conoció en el barrio más pobre de la ciudad, ese que está lleno de luces, brillo, dinero y ostentación pero carente de afectos y sentimientos, el barrio que mira con los fríos ojos de vidrios de los edificios inertes.


Ella visitaba a un amigo en el lugar donde él trabajaba, esa noche los duendes salieron a hacer magia y ellos fueron el blanco perfecto.


Ella lo miró con disimulo, él no dejó un milímetro sin observar; las estrellas y la sonrisa de ella hicieron el resto. El silvaba canciones sin amor, las demás a ella le cabían en su voz. Ella era una estrella, él un estrellado.


Pero se enamoraron como nadie lo había hecho en la historia del mundo


y se sentaron a comer un sandwich de milanesa en el puente de la mujer.








viernes 12 de diciembre de 2008

EL HOMBRE QUE AÚN TENÍA INFANCIA


Ayer viajé en subte, siempre lo hago cada vez que voy al microcentro, es más rápido y más barato. Tenía que pagar el seguro de un auto (no el mío, obvio) entonces me fui a la estación Juramento que es la única que utilizo porque es la que más cerca está de mi casa (7 cuadras exactamente). Bajé la escalera mecánica, fuí a la ventanilla, pagué con un billete de dos pesos temiendo que me digan "¿no tenés monedas?" y yo responda "no, ni una" pero la señora ya me conocía de haber estado viajando tres días seguidos casi a la misma hora y no me dijo ni mu. Me dió mi peso con diez y bajé al andén. Enseguida llegó el subte. Abordé y me apoyé contra la puerta, total hasta Palermo no hay andén doble. En la próxima estación bajó una señora y yo me senté en el lugar que había dejado vacante, enfrente mío también había un asiento libre de otro hombre que había bajado detrás de la señora.
En ese lugar se sentó un señor que chorreaba elegancia, un cincuentón que tenía pinta de ser visitador médico, abogado o de trabajar en un banco. Dicho señor tenía el pelo corto entrecano, bien afeitado (ni un rastro de sangre en la cara), saco azul, camisa celeste, corbata al tono, pantalón beige, zapatos negros espejados, pulsera plateada anti estréss pero no de las que parecen un alambre circular con dos pelotitas doradas en las puntas, esta tenía estilo. Entre sus piernas y apoyado en el piso llevaba un maletín de donde sobresalía un cuaderno espiralado de tapa dura. Se quitó el saco y lo acomodó en su regazo, del bolsillo interior extrajo una bolsa pequeña que cabía en su mano: ESTABA LLENA DE BANANITAS DE COLORES!!!!!
Si, las bananitas que comíamos cuando éramos chicos.... Ah! que rico... Yo lo miraba y miraba la bolsa y lo volvía a mirar, le clavaba la vista como diciéndole: ¡¡¡¡convidame, che!!!!! pero él nunca me dijo "¿Querés?" porque seguramente sabría que le diría que sí.
Tenía los dedos verdes, amarillos, rojos, pero azules no porque no había de ese color en la bolsa, pero no dejó de comer desde Olleros hasta 9 de Julio.
En cuanto llegué a destino, salí corriendo del subte, subí de nuevo a la civilización (bue....) y desesperado busqué un kiosko pero no me dió la cara para pedir "bananitas" entonces pensé: ¡Que viejo ridículo, hay que ser caradura! (bronca neta, no?)
El tipo era un zarpado en elegancia, se parecía a Ricardo Piñeiro o a Tony Bennett en su mejor época pero eso sí, sus muelas deben ser impresentables.

miércoles 10 de diciembre de 2008

CARTA DE UN BOGA A OTRO

De mi mayor conderación:

Hago llegar a Ud. por medio de la presente
la siguiente explicación del caso según su pedido

A saber:

1- Somos un estudio muy chico
el espacio es de 3,5 x 6,2 y el baño es la parte mas amplia

2- En la casa de mis padres no hay garaje y la terraza está llena de botellas

3- yo vivo en un monoambiente con mi mujer, sus hijos, mis otros 3(tres) hijos, mi bisabuela y el novio de Ricardito, el mayor

4- ando en una Aurorita y no puedo transportar todos los archivos en la bolsa de los mandados

5- hace tiempo que no reviso los archivos porque la última vez me saltó una Yarará desde el fondo y me agarró fobia

6-las ratas comieron gran parte de los cajones de manzana donde estaban guardados

7- hace 20 años mi vida se basaba en: SEXO, LEYES Y ROCK AND ROLL
y no tenía conciencia de que esos papeles no eran para fumar

Entonces.......


¿¿¿¿POR QUÉ MIERDA NO SE DEJA DE ROMPER LAS PELOTAS CON UNOS PAPELES MAS AMARILLOS QUE SUS DIENTES QUE NO SÉ DONDE CARAJO LOS TIRÉ????

Con afecto,
abogado J. P. STRAARRWETHFEXNENNENN

and Justice for All.....

lunes 1 de diciembre de 2008


No puedo atraparte,


estoy condenado a mirarte de lejos


y besar la fría distancia;


me duelen los dedos

de apretarlos y morderlos

furioso de nervios




Estás en un lugar tan lejano


(que hasta el nombre me es ajeno)


pero tan cercana en mis pensamientos


que los relojes y las coordenadas


se disuelven como un fuego artificial




Es tan irreal esta

realidad,

cual arco iris

se esfuma pero

con lindos colores